noviembre 23, 2010

Caridad, Justicia y Žižek

El altruismo está de moda, se escriben libros y se crean hábitos sobre como actuar dentro de la economía actual a través de la realización de actos benéficos para otros humanos o para la naturaleza. Así al economía de mercado (sumado a otras mitologías) nos muestra una vez más como salva al mundo: los magnates hacen obras de caridad y el consumidor compra en bolsas de papel.
Mientras tanto el SIDA, el hambre y la violencia se hacen parte de la vida de cada vez más individuos, sin que a nadie le pese.
Obviamente nadie considera cuestiones como que "La caridad comienza donde termina la justicia"
(dicho por Alberto Hurtado Cruchaga, hoy en día considerado "un emprendedor"), que el problema estructural incluso se reproduce a través de la legitimación de actos individuales.
Digo esto para compartir un video muy entretenido que contiene un extracto de una conferencia de Slavoj Žižek sobre el altruísmo en el capitalusmo actual.

septiembre 19, 2010

Festejos Bicentenarios

En medio de los festejos por el Bicentenario una de las actividades que mayor fama ha tenido es un espectáculo de imágenes que se presenta en el palacio de la Moneda. Dicho espectáculo fue transmitido por televisión y, si bien no lo vi, me contaron algo que me ha llamado la atención: la aparición de mapuches (como representantes de los pueblos indígenas, supongo). Pero no es aislado, pues me ha tocado escuchar bastante sobre representaciones de mapuches en diversas celebraciones.

Lo interesante es que, si uno se detiene un momento, los últimos doscientos años han sido tal vez los peores de toda la historia del pueblo mapuche y justamente por culpa de “los chilenos” (por lo menos para los mapuches que viven en territorio chileno). Gran parte de la republica chilena que celebra sus 200 años se ha definido en contra del pueblo mapuche: la política publica denominada “pacificación de la araucanía”, el tratamiento que se les ha dado de “terroristas” (con juicios con testigos sin rostros, entre muchas cosas impropias de una república), entre muchas otras. El chileno se considera un criollo y no un indio.

Me parece que si bien en muchos está el ánimo de, a través de las celebraciones, darles reconocimiento y educar en la diversidad, la cuestión, por lo menos cuando viene desde la institucionalidad, es más bien ofensivo: qué pasa con conversar públicamente sobre su reconocimiento constitucional, el respecto de los derechos de los individuos y de la autonomía de sus comunidades.

Mientras no nos preguntemos en serio sobre quiénes son y cómo ellos se ven y quieren ser vistos, estas representaciones no van a ser más que caricaturas, más parecidas a las hechas por un colonizador que por un igual o un compatriota.



septiembre 08, 2010

Sandel y la Ciudadanía

Comparto los links a dos de entrevistas realizadas hace unos meses a Michael Sandel en su visita a España. Este “filosofo público” usualmente propone valiosos y valientes puntos de vista para enfrentar diferentes situaciones, llamándonos a la reflexión. Acá, siguiendo lo escrito por Carolina en el texto anterior, quisiera mostrar algunas cosas que nos dice respecto de la ciudadanía y que me parece bueno revisar en relación a cómo los chilenos vivimos el ser ciudadanos:

P. ¿Si he votado a Montilla o Zapatero, soy responsable de su buena o mala gestión?

R. Sí se toma en serio la democracia, sí.

P. ¡Pero yo sólo decido mi voto: no sus actos como gobernantes!

R. Quien vota a un gobernante es moralmente responsable de cuanto haga o deje de hacer ese gobernante. Porque es esa responsabilidad la que legitima tu derecho a votar y a exigir al votado que cumpla sus promesas.

(…)

P. Pues Hitler ganó unas elecciones.

R. Y eso convierte a quienes le votaron en corresponsables morales de los crímenes que cometió, pero yo aún iría un paso más allá...

P. ¿Más aún...?

R. Yo no voté a George Bush júnior...

P. Yo tampoco.

R. ... Pero como ciudadano americano soy -menos que quienes le votaron, pero también- corresponsable de esa declaración de guerra a Iraq. Igual lo es usted, votara o no a Aznar. Si Estados Unidos es una democracia, como estadounidense soy responsable en parte también de los actos de mi presidente, aunque no le haya votado.

P. ¿Y a qué le obliga esa responsabilidad?

R. A esclarecer, recordar, pedir perdón e indemnizar a las víctimas de mi país. Si no asumo esa responsabilidad sobre el pasado de mi nación, no puedo sentirme ciudadano legítimo en el presente. No la merezco.

(…)

P. ¿No es mejor olvidar y seguir adelante?

R. Olvidar y perdonar son cosas diferentes. Sólo puede haber justicia y, por lo tanto, perdón si no hay olvido.

P. Aquí hubo una amnistía con olvido.

R. No hay amnistía válida moralmente si va acompañada del olvido. En el caso de la guerra civil española, no habrá justicia hasta que se esclarezcan los hechos y se reparen e indemnicen en lo posible. Primero todos tienen que aceptar la verdad, después repararla y luego podría llegar el perdón.

P. ¿Dónde está el límite en el tiempo y el espacio de la responsabilidad moral y de la justicia universal? ¿Soy responsable de todos los crímenes de la humanidad sólo por ser humano?

R. Es la gran pregunta ética de nuestra época que analizo en Justice (justicia), pero no tiene respuesta simple. Se irá respondiendo a medida que nos definamos.

P. ¿En qué sentido?

R. Los límites de la justicia los pondrá nuestra definición de nosotros mismos: ¿somos seres humanos o sólo españoles, o sólo catalanes o sólo europeos?

P. ¿O todo a la vez?

R. Las identidades que asuma darán la medida de su responsabilidad moral y, por tanto, de su dignidad como persona.”


Es sumamente importante que veamos hasta dónde construimos nuestra identidad, hasta dónde existe nuestro compromiso. En Chile se ve mucho que la gente interesada en “política” limita su compromiso al partido (o coalición) al que pertenece (o con el que simpatiza), sin existir una visión más amplia. Esto implica que se responda a intereses mezquinos de hacer quedar mal al del otro partido (en ocasiones por cuestiones como la vestimenta que usa) y no se piense en qué sucede con la vida de los demás.

Incluso muchas personas terminan construyendo su identidad a través de los programas de la farándula en la televisión, farándula a la que no pertenecen, pero en la que se gasta tiempo y energía, definiéndose por algo de lo que son excluidos a lo que acceden a través de una pantalla.

Esto es sumamente relevante, pues, así se van excluyendo ciertas identidades (no aparecen en televisión y, menos aún, en los intereses partidarios, por seguir con el ejemplo) y los grupos que se identifican con estas identidades de lo público y no se las considera hasta que suceden cosas como el caso de los mineros atrapados (de todas maneras, es dudoso pensar que este hecho haya traído seriamente a discusión cuestiones como las condiciones en que trabajan y viven gran cantidad de mineros o la responsabilidad, para con el país, de las empresas del rubro).

De ahí la importancia de lo que dice Sandel y de lo necesario que es hacerse cargo de cuestiones como el accidente señalado, la huelga de hambre de los mapuches, las protestas de los estudiantes, las de los habitantes de Isla de Pascua, lo sucedido en Punta Choros, etc. Y hacerse cargo significa saber cuáles son sus causas, qué ha pasado y pensar en cómo debo yo (y los gobernantes) reaccionar ante esto.

En este sentido, si bien tenemos derecho a que no nos importe nada, nuestro carácter moral se define, en parte, por como consideramos a los demás, tanto por lo que les ha pasado (que influye en lo que son) como por lo que hacemos ahora para que su futuro sea mejor, y las cuestiones que pasan en diferentes partes del país implican un reto individual y comunitario al respecto (pues implica el uso de la imaginación, la compasión, etc.). Este es uno de los retos de construir lo público: hacerme parte del entramado social, sabiendo cómo se ha formado a lo largo del tiempo y revisar críticamente las acciones realizadas y las a realizar, y no solo calificar todo como violencia contra la propiedad tal como se señala en los cinco primeros minutos de los noticiarios.

Con lo del bicentenario se ha puesto de moda la idea de recordar quienes somos y como se ha construido el país, hay que tomarse en serio esto tanto en relación con las personas (tanto nacionales cómo extranjeras) como con la naturaleza (nuestro cuerpo-país).

La invitación es, entonces, a ver las entrevistas y comentar los dichos de Sandel, tanto en lo acertado como en lo equivocado que consideremos que están. Para terminar dejó un extracto de la otra entrevista:

"P. ¿Qué rasgos definen a un buen gobernante?

R. [Piensa varios segundos]. La respuesta corta, y es un argumento que se remonta a Platón y Aristóteles, es que los mejores líderes son aquellos que tienen una devoción genuina hacia el bien común. Pero, en la práctica, en política hay poderosos intereses que compiten con el bien común. Y muy a menudo, la preocupación por los aspectos técnicos de las finanzas y de la economía produce líderes incapaces de articular visiones más amplias relativas a valores y justicia social, y con una visión ética amplia.

P. ¿Y un buen ciudadano?


R. Es el que lee periódicos, se informa de las cuestiones públicas, mira más allá de sus intereses individuales y pide a los políticos de que se ocupen del bien común.


P. ¿En qué cree?


R. ¿En términos políticos?


P. En general.


R.
En un tipo de políticos y en general en una vida política abierta al debate sobre cuestiones morales básicas. En nuestras sociedades la democracia está empobrecida porque hay tal preocupación por cuestiones tecnocráticas que se presta muy poca atención a otras más amplias, relacionadas con justicia social o la dimensión moral de la vida pública. A veces es más fácil para los políticos no afrontar cuestiones éticas de fondo porque son controvertidas"

agosto 25, 2010

reflexiones sobre los últimos sucesos en Chile

Rapa Nui militarizada por tomas de terreno/ Huelga de Hambre Presos Mapuche / Aprobación Termoeléctricas en Pta. Choros / Represión a estudiantes y pobladores / Reconstrucción privatizada / Conflictos de intereses / Todo tapado aprovechándose de los MINEROS

Esta enumeración con la que comienzo es un “copia y pega” que circula por facebook. Estar fuera hace ver las cosas con distancia pero, a la vez, confunde un poco. Confunde porque casi todas las noticias llegan por los comentarios facebookeros o twitter y no ha faltado nunca el que se ha mantenido al margen de estos medios que me comenta:” posiblemente te enteras solo de lo que tus amigos y contactos piensan”….puede ser. Hace días que veía lo de los mineros…hace días que me aparecía la noticia de los mapuches en huelga de hambre y el comentario de no al cerco comunicacional. Ignoro si la gente en general conoce el caso de los mapuches, según mi estadística de facebook es un caso conocido, así que se logró el objetivo, pese a que los medios callen, se sabe. Menos popular es el caso de Rapanui según la muestra a la que accedo. La noticia de la isla me llegó casi al mismo tiempo que la del rescate de los mineros, supe a través de mi hermana que ya estaba harta, al parecer, de ver solo Copiapó como noticia en tv. Esta semana me llegó también una declaración pública del senado universitario de la Universidad de Chile, repudiando la violencia con la que se actuó durante una manifestación de estudiantes secundarios y universitarios. Así las cosas no puedo dejar de estar inquieta y preguntarme qué país voy a encontrar al regresar. No puedo negar que veo mucha fatalidad.

Hay varias conclusiones que saco de mi observación a la distancia pero hay una puntualmente que me gustaría compartir: en general el chileno y chilena reacciona ante la desgracia….el terremoto, los mineros son muestra de un destino fatal que interrumpe la vida cotidiana. Para restablecer la cotidianidad familiar el chileno parece reaccionar. Los mapuches, el problema de Rapanui o de las protestas estudiantiles no parecen afectarlo con la misma magnitud, he pensado que no afectan igual porque son acciones voluntarias que implican un fin que ya está trazado. Eso demuestra que aún no estamos entrenados cívicamente para exigir derechos y reclamar que se respete nuestro patrimonio en todo sentido. Lo de punta de Choros me parece maravilloso, que la gente se haya expresado. Al fin y al cabo la empresa de la termoeléctrica no será chilena y esa empresa en su propio país no tendría permiso para dañar del modo que nos dañará a nosotros. En el fondo seremos utilizados físicamente los chilenos y chilenas venderemos nuestro cuerpo-país para que nos hagan lo que no se harían a sí mismos. En el fondo una voluntaria fatalidad se cerniría sobre la IV región porque el trabajo se vería afectado por el daño que producirá la termoeléctrica.

junio 09, 2010

El Mall y los Vecinos

Sin dudas, la democracia es algo muy popular en la actualidad, todos la incluyen como uno de sus ideales dentro de los discursos políticos. Pero, a su vez, qué significa su puesta en práctica es objeto de debates, existiendo muy pocos acuerdos al respecto.

De todas formas, podemos afirmar pacíficamente que la democracia implica la idea de que las personas que se ven afectadas por una decisión de carácter pública, puedan tener acceso al proceso en que se toma esa decisión. En este sentido, la democracia se considera como una forma de gobierno participativa y gran cantidad de autores señalan que la lógica democrática implica la inclusión de la mayor cantidad de agentes, y de la forma más directa posible, en la toma de decisión. Esto es así porque la democracia, a diferencia de la oligarquía, supone que todos gobiernan y no un grupo, por lo que se debe tender a la igualdad entre estos “todos” dentro de lo público y combatir el que solo algunos tomen las decisiones.

La formula más común para consagrar estas ideas ha sido la conocida como “una persona, un voto”, la cuál implica, por una parte, que todos los que intervengan van a contar por igual y, por otra, que un mecanismo imparcial universal va a asegurar un resultado democrático.

Pero esta formula es bastante limitada. Si consideramos cómo se producen hoy en día, en un mundo glocalizado, la toma de decisiones, nos damos cuenta que sus supuestos son ampliamente superados. Quiero revisar esto en relación a lo sucedido en la comuna de las Condes donde el holding CENCOSUD deseaba instalar un centro comercial y se encontró con la oposición de los vecinos.

En este caso, CENCOSUD iba a actuar como usualmente lo hacen las grandes empresas (muchas veces extranjeras) en estos casos: a través de llegar a acuerdos con las municipalidades (en los que usualmente hay mucho dinero de por medio, factor que muchas veces atenta contra la imparcialidad de las autoridades). En este caso, la instalación del centro comercial en un barrio residencial implicaba un cambio relevante en al calidad de vida de los habitantes del sector, por lo que la decisión les afectaba directamente.

Si revisamos la situación, vemos que la persona que negocia por CENCOSUD representa a un pequeño grupo de individuos, más específicamente a los intereses comerciales de estos individuos, los cuales pasan a tener un peso mayor que los mismos habitantes del lugar que no tienen una voz directa en la cuestión (solo indirecta a través del alcalde y los concejales). En estas circunstancias es difícil entender que todos los afectados participan por igual en la toma de decisión presentándose una gran asimetría, pues ¿cómo un individuo va a enfrentar sus intereses a los de una empresa gigante? ¿cuál es su valor?.

Ante este actuar habitual, los vecinos se presentan como sujetos que es necesario escuchar y crean un movimiento político que busca participar en la toma de decisión de forma directa. Este paso implica la aparición de la igualdad y de la democracia dentro del proceso. Dentro de esto, sus actuaciones llevaron al alcalde a realizar una consulta ciudadana, donde los afectados por la situación votaran por la aprobación del proyecto, incluyéndolos de manera cierta en la decisión. Esto derivo en que la decisión final (no llevar a cabo el proyecto) gozará de cierta legitimidad democrática y que los afectados pudiesen enfrentarse como iguales ante la empresa privada que para llevar a cabo su iniciativa particular, podría pasar a llevar bienes públicos. Similar caso ocurrió con la instauración de estatuas en lugares públicos (especificamente las de Jaime Guzmán y de Juan Pablo II en el sector de Plaza Italia), donde privados buscaban apropiarse de lugares públicos.

Ver la noticia aquí (Foto: La tercera)

mayo 10, 2010

Andar con la casa a cuestas

La semana pasada sucedió algo que me dejó inquieta. Es curioso porque me dejo inquieta una situación que no presenta novedad alguna para mí. Me he pasado los últimos meses colaborando con mis compañeros de doctorado en la organización de un congreso, el Congreso de filosofía joven. Debo comenzar diciendo que me dejó muy satisfecha todo esto. Pero tuvimos un olvido fatal, sobre todo para mí. En una de las conferencias plenarias del primer día alguien pregunto con el programa en mano “¿porqué no hay mujeres dando conferencias?”. Esta pregunta no fue gratuita ya que uno de los puntos tocados en ese momento era la falta de mujeres en la filosofía. Mis compañeros comentaban que en aquel programa no estaba la información de las comunicaciones en la mesas, lugar en el que estaban a la par mujeres y hombres. Comentaban también la lástima que sentíamos por la ausencia de dos mujeres que habían sido invitadas y que por motivos de fuerza mayor no pudieron asistir. Personalmente me sentí abochornada, en parte porque considere un error el no haber insistido en reemplazar a las ausentes. Pero la verdad que lo curioso fue la respuesta del moderador a esta inquietud, él comentó que la causa de esta ausencia era el franquismo. Puede que sea cierto pero yo tenía el problema de la falta de mujeres en los eventos filosóficos como un problema más bien global.
El comentario aquel despertó mi inquietud. Antes de llegar a Murcia no había reparado en lo que significa llevar una vida de madre y universitaria activa a la vez. La inquietud trascendió el contexto de las conferencias. Mi círculo burbuja en Santiago de Chile jamás me aisló como una enferma o bicho raro que debe optar por ser una cosa o la otra. Acá, no es raro que piensen que estás muy ocupada siendo madre, como si no pudieses hacer ambas cosas. Tampoco es raro que la gente en general se asombre de que existan personas que se suban a un avión con un crío en brazos para estudiar. Se piensa que es necesario un contexto familiar de apoyo, así que cuando te descubren piensan que eres “europea” (eso quiere decir de más al norte Francia, Alemania, Suiza o Dinamarca tal vez). No hay suficientes guarderías y en muchas universidades es una gran novedad haber abierto alguna. Julio y yo nos la hemos arreglado bien siendo padres. Debo decir que nunca había sido tan productiva como ahora y que disfruto siendo madre y una bastante más pegote de lo que hubiese podido ser en Chile. Cada vez creo más y lo siento que no es lo mismo ser hombre o mujer pero eso tampoco significa que debamos tener roles estáticos o estar confinados a recibir un valor social. Así como estando muy ocupada he podido ser más madre, quizá incluso más sensiblemente mujer, mi compañero ha vuelto flexible su visión de roles y ha experimentado ser un padre presente que hace cosas similares a las que hago yo; pero que bajo ningún motivo podría decirse que somos lo mismo. Nuestro hijo lo puede corroborar, hay momentos y situaciones en las que no transa la presencia de alguno. Así mismo mi pequeño me acompaña en las circunstancias posibles y en vez de sentir incomodidad en ello siento orgullo. Me dio gusto ver en el congreso a una chica llegar con un cochecito de bebe. Ella participando con su pequeño aun lo suficientemente pequeño como para estar tranquilo y adormentado durante la discusión. Cosas que son raras de ver pero que se deben dar para que sea normal tener vida en todo sentido. No estaría mal contar con guarderías o jardines infantiles durante los congresos, cursos en general en el contexto universitario -y de fácil acceso a la vez que cercano a la institución- para permitir que madres y padres participen de ellos sin preocupaciones y si ellos lo estiman conveniente tomen su rol apegadamente.

abril 18, 2010

Miguel Hernández


Hace poco menos de un año visitamos la casa de Miguel Hernández en Orihuela, en la Comunidad Valenciana casi en el límite con Murcia. Nuestra visita familiar coincidió con la de unos españoles que realizaban un documental acerca del franquismo. Como tenemos un hijo me tocó vigilarlo un minuto que significó conocer los recovecos de la casa de Hernández, tener un encuentro con una gran higuera en el patio de las cabras y conocer cada plantita que crecía por ahí. Volviendo del patio trasero nos encontramos a los documentalistas entrevistando a Julio. Más que entrevista era una entrega de información: “¿Sabías que mientras ustedes los chilenos tiene procesos contra algunos de los criminales de la dictadura acá no se pueden abrir? ¿sabías que acá no han dado información real de los muertos ni mucho menos sus causas de muerte, durante la dictadura de franco? Aun no sabemos qué paso con nuestras familias, tampoco es de interés público destapar nada de esa época, que tenga relación con los graves atropellos a los derechos humanos, sabías que la justicia en chile ha hecho más por solucionar sus deudas sociales que jamás lo hará la española con los suyos...” Ante estos comentarios quedamos algo absortos de nuestro desconocimiento por los procesos que se han llevado a cabo acá en España. En ese momento no pensamos en que Franco se fue porque murió y no porque lo lograron sacar, que esta dictadura duró a lo menos el doble de lo que duró la nuestra. Lo recuerdo hoy momento en que el juez Garzón intenta abrir causas contra el franquismo. Lo recuerdo hoy que se necesita apoyo para que el proceso no quede restringido. A nosotros nos falta mucho por hacer y reconocer, nos falta mucho que discutir. Espero que nuestra falta de memoria no sea una triste herencia de nuestros colonizadores. Irónicamente la sociedad española es bastante comprometida con la esfera pública se dice y hace mucho aunque sus procesos hayan estado hasta hoy detenidos. Hace unos días, Rajoy, líder del PP decía en el País que es antidemocrático que el rector de la complutense presidiera un acto en homenaje y apoyo a Garzón. Me alegro de que la universidad se haga parte de un tema que necesita toma de posición.

Elegía


Miguel Hernández


En mis manos levanto una tormenta
de piedras, rayos y hachas estridente
sedienta de catástrofes y hambrienta.

Quiero escarbar la tierra con los dientes,
quiero apartar la tierra a parte
a dentelladas secas y calientes.

Quiero minar la tierra hasta encontrarte
y besarte la noble calavera
y desamordazarte y regresarte.

marzo 28, 2010

Peligros de la seguridad (Día del Joven combatiente)

Cuando se abre la puerta a la intervención militar, tiende a ser difícil cerrarla y muchos se ven tentados a apoyar que soldados se paseen portando armas por espacios públicos sin permitir manifestaciones o reuniones de personas.

Una muestra de esto es, tal vez, lo que el actual gobierno tiene planeado hacer para “El día del joven combatiente” (día que se ha convertido en una obsesión de los amantes de la seguridad ciudadana en los últimos años, será porque promueve que los jóvenes combatan?).

La Tercera y El Mercurio han informado sobre el tema: se dispondrá de dos mil carabineros y trece mil (!!) efectivos de las fuerzas armadas en las calles. Llama la atención, porque esto no se debe necesariamente a los problemas surgidos del terremoto (el presidente ya anunció públicamente que la emergencia había terminado y que planea no renovar el estado de catástrofe), sino que a una política pública respecto a la seguridad y al uso de las fuerzas armadas y carabineros en el país.

En una etapa de reconstrucción, como lo que estamos viviendo después de la emergencia, se justifica el uso de militares en tareas de construir viviendas, transportar y distribuir materiales entre otras cosas, pero poner quince mil efectivos en las calles en pro de un “derecho a vivir en paz y tranquilidad” es difícil de justificar. Esto es así incluso en circunstancias como las del norte de México o Afganistán, que no se comparan con lo que ocurre Chile.

No es razonable vernos entre nosotros como potenciales peligros y desplegar fuerzas desproporcionadas para combatir a personas que protestan en nombre de una tranquilidad que no está completamente asegurada con este tipo de actos. Llenar los espacios públicos con armas no es una buena idea.

marzo 23, 2010

Peligros de la seguridad

La seguridad es muchas veces citada dentro de las discusiones políticas y jurídicas, pero rara vez se presta atención a qué significa realmente. En las constituciones y tratados internacionales suele tratársele como un valor, un principio, e incluso como un derecho y, a pesar de ello, no son pocos sus detractores.

Podemos decir que se le ha tratado en un ámbito individual y en uno colectivo.

El individual suele consagrase en el derecho a la libertad y seguridad personales que se traduce en ciertas garantías ante la actuación de terceros (especialmente de órganos estatales) estando libre de detenciones clandestinas, torturas y otros tratos crueles. Además, socialmente, se han desarrollado otras lecturas como la necesidad de tener armas en las casas para ampliar la seguridad en caso de robo u otro suceso dañino.

Por su parte, el ámbito colectivo tiende a denominarse “seguridad pública” y su contenido nunca está bien determinado, pero sus consecuencias son bien conocidas. Como señala Carl Schmitt, quien tiene el poder de decisión dentro de un sistema jurídico dice cuando la seguridad pública se ve amenazada (generalmente por la existencia de enemigos internos dentro de la sociedad, ya sean marxistas, terroristas o saqueadores). Los criterios utilizados para determinar cuándo la seguridad se ve amenazada son de “razón de Estado”, esto es, un misterio que sirve a fines policiales para el gobernante de turno.

Las consecuencias de determinar que la seguridad pública se encuentra en peligro son la limitación del ejercicio de derechos (por ejemplo la libertad ambulatoria cuando se declara un toque de queda) y el aumento de las facultades de ciertos órganos estatales (los cuales dejan de ser controlables por otros órganos estatales), o sea, la suspensión del Estado de Derecho en situaciones conocidas como “estados de excepción”.

Ojo, todo es por nuestro bien.

Lo curioso es que en la práctica los dos ámbitos suelen chocar, pues la seguridad individual tiende a protegerse con los derechos que desaparecen durante los períodos de “excepción”.

De este modo las consecuencias de apelar a la “seguridad publica” le ha traído muy mala fama a esta, básicamente porque significa la desaparición del individuo dentro del funcionamiento de la sociedad, la desaparición del acuerdo (de actuar concertadamente, diría Arendt) dentro del actuar político y el que todo empiece a teñirse de violencia.

La seguridad es sin duda algo valioso para todos, pero es necesario tener ojo respecto de como la definimos y de lo que hacemos en nombre de ella, ya en el primer día de nuestro primer toque de queda del siglo XXI murió una persona.

marzo 04, 2010

Terremoto / Réplica


Tal como se siguen sintiendo replicas del terremoto del fin de semana allá en Chile, las sigo sintiendo yo a lo lejos. Este fin de semana nos levantábamos con esa triste noticia. Nuestro desayuno era acompañado por el alarmante estado de un amigo en Facebook TODOS BIEN? AVISEN…. Las mayúsculas cumplieron su función y lo primero que hicimos fue hacer clic en las noticias nacionales chilenas, donde el titular decía de un terremoto grado 8,5. El ser madrugadores y la pronta preocupación de un afectado permitieron reaccionar con rapidez y tener conocimiento al menos de la familia, eso a tan solo una hora y media después del suceso. Todo aquel o aquella con quien hablamos aún estaba en estado de alarma pese a no haberse encontrado en el epicentro y estar todos bien. Los testimonios eran angustiantes supimos de cómo se movían los edificios alrededor de la plaza de Ñuñoa y del quiebre masivo de sus vidrios. Nos conmovió ver la fachada del MAC y el barrio Concha y Toro destruidos, finalmente somos santiaguinos. Pero el mayor desplome de nuestros corazones ha sido ver todo lo que sucede en la VI-VII-VIII regiones. Tenemos aún una inquietud que no cesa por tener al menos 5 conocidos que estaban en la zona más afectada, uno de ellos en Cauquenes en el funeral de la abuela, los otros tres son una familia que vive en Curicó. Fuimos teniendo noticias de a poco y son relatos para dejar helado.
Ayer escuchaba por las noticias la polémica de la responsabilidad acerca del aviso sobre el tsunami, en las mismas noticias oigo testimonios de sobrevivientes lugareños que comentan como ellos estaban preparados para enfrentar una situación así sin necesitar obedecer una alarma. Los turistas, las visitas fueron principalmente las víctimas fatales, podemos contar con orgullo con muchos supervivientes para un terremoto de esta envergadura. Complemento sus testimonios con la propia experiencia de uno de mis amigos sobrevivientes, la angustia que sintió esa gente que logro escapar del tsunami mientras veía a lo lejos como la ola se tragaba a niños a mujeres y hombres, como iban desapareciendo a lo lejos en una masa de agua oscura la luz de los automóviles de familias o personas que intentaban arrancar. Desde lejos vimos la actitud de Bachelet de llamar a estado de excepción como una respuesta pronta al saqueo. Me fui enterando por las vías no institucionales sobre las noticias, es decir, desde la propia gente afectada, cuando alguno lograba dejar mensaje público. Complemento nuevamente con los testimonios que cuentan como en los pueblos más pequeños están en una violenta lucha sin ley armándose ellos mismos para generar protección y calma. Tampoco está ausente la otra cara, así como se comen se ayudan. En principio ingenuamente pensaba que no se necesitaba una prevención al desorden civil, sin tomar en cuenta que podría suceder lo obvio, es decir olvidando lo que es la naturaleza humana que, cuando está en peligro, suele reaccionar protegiendo la vida y buscando poder. Si bien respecto a esto sigo atenta las polémicas también sé que los medios han exagerado mucho este punto sobre todo algunos canales extranjeros en que se pone en alarma sobre Santiago y no se dice nada de la faceta solidaria. Respecto al tsunami la cuestión no tiene muchas vueltas que dar en relación a lo que se debió haber hecho. Sin pensar que es un problema de autoridad de Bachelet, creo que se debiese investigar todas las instancias y no tan solo quedarnos con el mea culpa ya expresado. Qué importa no comprender una señal militar, qué importa pensar que es una posibilidad muy remota el tsunami si ya se estaba viviendo una posibilidad muy remota viendo caer pueblos enteros. Mejor prevenir, mejor ser exagerados cuando se juega con la vida de otros teniendo datos de rango.

*la imagen aparece en el espectador