junio 09, 2010

El Mall y los Vecinos

Sin dudas, la democracia es algo muy popular en la actualidad, todos la incluyen como uno de sus ideales dentro de los discursos políticos. Pero, a su vez, qué significa su puesta en práctica es objeto de debates, existiendo muy pocos acuerdos al respecto.

De todas formas, podemos afirmar pacíficamente que la democracia implica la idea de que las personas que se ven afectadas por una decisión de carácter pública, puedan tener acceso al proceso en que se toma esa decisión. En este sentido, la democracia se considera como una forma de gobierno participativa y gran cantidad de autores señalan que la lógica democrática implica la inclusión de la mayor cantidad de agentes, y de la forma más directa posible, en la toma de decisión. Esto es así porque la democracia, a diferencia de la oligarquía, supone que todos gobiernan y no un grupo, por lo que se debe tender a la igualdad entre estos “todos” dentro de lo público y combatir el que solo algunos tomen las decisiones.

La formula más común para consagrar estas ideas ha sido la conocida como “una persona, un voto”, la cuál implica, por una parte, que todos los que intervengan van a contar por igual y, por otra, que un mecanismo imparcial universal va a asegurar un resultado democrático.

Pero esta formula es bastante limitada. Si consideramos cómo se producen hoy en día, en un mundo glocalizado, la toma de decisiones, nos damos cuenta que sus supuestos son ampliamente superados. Quiero revisar esto en relación a lo sucedido en la comuna de las Condes donde el holding CENCOSUD deseaba instalar un centro comercial y se encontró con la oposición de los vecinos.

En este caso, CENCOSUD iba a actuar como usualmente lo hacen las grandes empresas (muchas veces extranjeras) en estos casos: a través de llegar a acuerdos con las municipalidades (en los que usualmente hay mucho dinero de por medio, factor que muchas veces atenta contra la imparcialidad de las autoridades). En este caso, la instalación del centro comercial en un barrio residencial implicaba un cambio relevante en al calidad de vida de los habitantes del sector, por lo que la decisión les afectaba directamente.

Si revisamos la situación, vemos que la persona que negocia por CENCOSUD representa a un pequeño grupo de individuos, más específicamente a los intereses comerciales de estos individuos, los cuales pasan a tener un peso mayor que los mismos habitantes del lugar que no tienen una voz directa en la cuestión (solo indirecta a través del alcalde y los concejales). En estas circunstancias es difícil entender que todos los afectados participan por igual en la toma de decisión presentándose una gran asimetría, pues ¿cómo un individuo va a enfrentar sus intereses a los de una empresa gigante? ¿cuál es su valor?.

Ante este actuar habitual, los vecinos se presentan como sujetos que es necesario escuchar y crean un movimiento político que busca participar en la toma de decisión de forma directa. Este paso implica la aparición de la igualdad y de la democracia dentro del proceso. Dentro de esto, sus actuaciones llevaron al alcalde a realizar una consulta ciudadana, donde los afectados por la situación votaran por la aprobación del proyecto, incluyéndolos de manera cierta en la decisión. Esto derivo en que la decisión final (no llevar a cabo el proyecto) gozará de cierta legitimidad democrática y que los afectados pudiesen enfrentarse como iguales ante la empresa privada que para llevar a cabo su iniciativa particular, podría pasar a llevar bienes públicos. Similar caso ocurrió con la instauración de estatuas en lugares públicos (especificamente las de Jaime Guzmán y de Juan Pablo II en el sector de Plaza Italia), donde privados buscaban apropiarse de lugares públicos.

Ver la noticia aquí (Foto: La tercera)

mayo 10, 2010

Andar con la casa a cuestas

La semana pasada sucedió algo que me dejó inquieta. Es curioso porque me dejo inquieta una situación que no presenta novedad alguna para mí. Me he pasado los últimos meses colaborando con mis compañeros de doctorado en la organización de un congreso, el Congreso de filosofía joven. Debo comenzar diciendo que me dejó muy satisfecha todo esto. Pero tuvimos un olvido fatal, sobre todo para mí. En una de las conferencias plenarias del primer día alguien pregunto con el programa en mano “¿porqué no hay mujeres dando conferencias?”. Esta pregunta no fue gratuita ya que uno de los puntos tocados en ese momento era la falta de mujeres en la filosofía. Mis compañeros comentaban que en aquel programa no estaba la información de las comunicaciones en la mesas, lugar en el que estaban a la par mujeres y hombres. Comentaban también la lástima que sentíamos por la ausencia de dos mujeres que habían sido invitadas y que por motivos de fuerza mayor no pudieron asistir. Personalmente me sentí abochornada, en parte porque considere un error el no haber insistido en reemplazar a las ausentes. Pero la verdad que lo curioso fue la respuesta del moderador a esta inquietud, él comentó que la causa de esta ausencia era el franquismo. Puede que sea cierto pero yo tenía el problema de la falta de mujeres en los eventos filosóficos como un problema más bien global.
El comentario aquel despertó mi inquietud. Antes de llegar a Murcia no había reparado en lo que significa llevar una vida de madre y universitaria activa a la vez. La inquietud trascendió el contexto de las conferencias. Mi círculo burbuja en Santiago de Chile jamás me aisló como una enferma o bicho raro que debe optar por ser una cosa o la otra. Acá, no es raro que piensen que estás muy ocupada siendo madre, como si no pudieses hacer ambas cosas. Tampoco es raro que la gente en general se asombre de que existan personas que se suban a un avión con un crío en brazos para estudiar. Se piensa que es necesario un contexto familiar de apoyo, así que cuando te descubren piensan que eres “europea” (eso quiere decir de más al norte Francia, Alemania, Suiza o Dinamarca tal vez). No hay suficientes guarderías y en muchas universidades es una gran novedad haber abierto alguna. Julio y yo nos la hemos arreglado bien siendo padres. Debo decir que nunca había sido tan productiva como ahora y que disfruto siendo madre y una bastante más pegote de lo que hubiese podido ser en Chile. Cada vez creo más y lo siento que no es lo mismo ser hombre o mujer pero eso tampoco significa que debamos tener roles estáticos o estar confinados a recibir un valor social. Así como estando muy ocupada he podido ser más madre, quizá incluso más sensiblemente mujer, mi compañero ha vuelto flexible su visión de roles y ha experimentado ser un padre presente que hace cosas similares a las que hago yo; pero que bajo ningún motivo podría decirse que somos lo mismo. Nuestro hijo lo puede corroborar, hay momentos y situaciones en las que no transa la presencia de alguno. Así mismo mi pequeño me acompaña en las circunstancias posibles y en vez de sentir incomodidad en ello siento orgullo. Me dio gusto ver en el congreso a una chica llegar con un cochecito de bebe. Ella participando con su pequeño aun lo suficientemente pequeño como para estar tranquilo y adormentado durante la discusión. Cosas que son raras de ver pero que se deben dar para que sea normal tener vida en todo sentido. No estaría mal contar con guarderías o jardines infantiles durante los congresos, cursos en general en el contexto universitario -y de fácil acceso a la vez que cercano a la institución- para permitir que madres y padres participen de ellos sin preocupaciones y si ellos lo estiman conveniente tomen su rol apegadamente.

abril 18, 2010

Miguel Hernández


Hace poco menos de un año visitamos la casa de Miguel Hernández en Orihuela, en la Comunidad Valenciana casi en el límite con Murcia. Nuestra visita familiar coincidió con la de unos españoles que realizaban un documental acerca del franquismo. Como tenemos un hijo me tocó vigilarlo un minuto que significó conocer los recovecos de la casa de Hernández, tener un encuentro con una gran higuera en el patio de las cabras y conocer cada plantita que crecía por ahí. Volviendo del patio trasero nos encontramos a los documentalistas entrevistando a Julio. Más que entrevista era una entrega de información: “¿Sabías que mientras ustedes los chilenos tiene procesos contra algunos de los criminales de la dictadura acá no se pueden abrir? ¿sabías que acá no han dado información real de los muertos ni mucho menos sus causas de muerte, durante la dictadura de franco? Aun no sabemos qué paso con nuestras familias, tampoco es de interés público destapar nada de esa época, que tenga relación con los graves atropellos a los derechos humanos, sabías que la justicia en chile ha hecho más por solucionar sus deudas sociales que jamás lo hará la española con los suyos...” Ante estos comentarios quedamos algo absortos de nuestro desconocimiento por los procesos que se han llevado a cabo acá en España. En ese momento no pensamos en que Franco se fue porque murió y no porque lo lograron sacar, que esta dictadura duró a lo menos el doble de lo que duró la nuestra. Lo recuerdo hoy momento en que el juez Garzón intenta abrir causas contra el franquismo. Lo recuerdo hoy que se necesita apoyo para que el proceso no quede restringido. A nosotros nos falta mucho por hacer y reconocer, nos falta mucho que discutir. Espero que nuestra falta de memoria no sea una triste herencia de nuestros colonizadores. Irónicamente la sociedad española es bastante comprometida con la esfera pública se dice y hace mucho aunque sus procesos hayan estado hasta hoy detenidos. Hace unos días, Rajoy, líder del PP decía en el País que es antidemocrático que el rector de la complutense presidiera un acto en homenaje y apoyo a Garzón. Me alegro de que la universidad se haga parte de un tema que necesita toma de posición.

Elegía


Miguel Hernández


En mis manos levanto una tormenta
de piedras, rayos y hachas estridente
sedienta de catástrofes y hambrienta.

Quiero escarbar la tierra con los dientes,
quiero apartar la tierra a parte
a dentelladas secas y calientes.

Quiero minar la tierra hasta encontrarte
y besarte la noble calavera
y desamordazarte y regresarte.

marzo 28, 2010

Peligros de la seguridad (Día del Joven combatiente)

Cuando se abre la puerta a la intervención militar, tiende a ser difícil cerrarla y muchos se ven tentados a apoyar que soldados se paseen portando armas por espacios públicos sin permitir manifestaciones o reuniones de personas.

Una muestra de esto es, tal vez, lo que el actual gobierno tiene planeado hacer para “El día del joven combatiente” (día que se ha convertido en una obsesión de los amantes de la seguridad ciudadana en los últimos años, será porque promueve que los jóvenes combatan?).

La Tercera y El Mercurio han informado sobre el tema: se dispondrá de dos mil carabineros y trece mil (!!) efectivos de las fuerzas armadas en las calles. Llama la atención, porque esto no se debe necesariamente a los problemas surgidos del terremoto (el presidente ya anunció públicamente que la emergencia había terminado y que planea no renovar el estado de catástrofe), sino que a una política pública respecto a la seguridad y al uso de las fuerzas armadas y carabineros en el país.

En una etapa de reconstrucción, como lo que estamos viviendo después de la emergencia, se justifica el uso de militares en tareas de construir viviendas, transportar y distribuir materiales entre otras cosas, pero poner quince mil efectivos en las calles en pro de un “derecho a vivir en paz y tranquilidad” es difícil de justificar. Esto es así incluso en circunstancias como las del norte de México o Afganistán, que no se comparan con lo que ocurre Chile.

No es razonable vernos entre nosotros como potenciales peligros y desplegar fuerzas desproporcionadas para combatir a personas que protestan en nombre de una tranquilidad que no está completamente asegurada con este tipo de actos. Llenar los espacios públicos con armas no es una buena idea.

marzo 23, 2010

Peligros de la seguridad

La seguridad es muchas veces citada dentro de las discusiones políticas y jurídicas, pero rara vez se presta atención a qué significa realmente. En las constituciones y tratados internacionales suele tratársele como un valor, un principio, e incluso como un derecho y, a pesar de ello, no son pocos sus detractores.

Podemos decir que se le ha tratado en un ámbito individual y en uno colectivo.

El individual suele consagrase en el derecho a la libertad y seguridad personales que se traduce en ciertas garantías ante la actuación de terceros (especialmente de órganos estatales) estando libre de detenciones clandestinas, torturas y otros tratos crueles. Además, socialmente, se han desarrollado otras lecturas como la necesidad de tener armas en las casas para ampliar la seguridad en caso de robo u otro suceso dañino.

Por su parte, el ámbito colectivo tiende a denominarse “seguridad pública” y su contenido nunca está bien determinado, pero sus consecuencias son bien conocidas. Como señala Carl Schmitt, quien tiene el poder de decisión dentro de un sistema jurídico dice cuando la seguridad pública se ve amenazada (generalmente por la existencia de enemigos internos dentro de la sociedad, ya sean marxistas, terroristas o saqueadores). Los criterios utilizados para determinar cuándo la seguridad se ve amenazada son de “razón de Estado”, esto es, un misterio que sirve a fines policiales para el gobernante de turno.

Las consecuencias de determinar que la seguridad pública se encuentra en peligro son la limitación del ejercicio de derechos (por ejemplo la libertad ambulatoria cuando se declara un toque de queda) y el aumento de las facultades de ciertos órganos estatales (los cuales dejan de ser controlables por otros órganos estatales), o sea, la suspensión del Estado de Derecho en situaciones conocidas como “estados de excepción”.

Ojo, todo es por nuestro bien.

Lo curioso es que en la práctica los dos ámbitos suelen chocar, pues la seguridad individual tiende a protegerse con los derechos que desaparecen durante los períodos de “excepción”.

De este modo las consecuencias de apelar a la “seguridad publica” le ha traído muy mala fama a esta, básicamente porque significa la desaparición del individuo dentro del funcionamiento de la sociedad, la desaparición del acuerdo (de actuar concertadamente, diría Arendt) dentro del actuar político y el que todo empiece a teñirse de violencia.

La seguridad es sin duda algo valioso para todos, pero es necesario tener ojo respecto de como la definimos y de lo que hacemos en nombre de ella, ya en el primer día de nuestro primer toque de queda del siglo XXI murió una persona.

marzo 04, 2010

Terremoto / Réplica


Tal como se siguen sintiendo replicas del terremoto del fin de semana allá en Chile, las sigo sintiendo yo a lo lejos. Este fin de semana nos levantábamos con esa triste noticia. Nuestro desayuno era acompañado por el alarmante estado de un amigo en Facebook TODOS BIEN? AVISEN…. Las mayúsculas cumplieron su función y lo primero que hicimos fue hacer clic en las noticias nacionales chilenas, donde el titular decía de un terremoto grado 8,5. El ser madrugadores y la pronta preocupación de un afectado permitieron reaccionar con rapidez y tener conocimiento al menos de la familia, eso a tan solo una hora y media después del suceso. Todo aquel o aquella con quien hablamos aún estaba en estado de alarma pese a no haberse encontrado en el epicentro y estar todos bien. Los testimonios eran angustiantes supimos de cómo se movían los edificios alrededor de la plaza de Ñuñoa y del quiebre masivo de sus vidrios. Nos conmovió ver la fachada del MAC y el barrio Concha y Toro destruidos, finalmente somos santiaguinos. Pero el mayor desplome de nuestros corazones ha sido ver todo lo que sucede en la VI-VII-VIII regiones. Tenemos aún una inquietud que no cesa por tener al menos 5 conocidos que estaban en la zona más afectada, uno de ellos en Cauquenes en el funeral de la abuela, los otros tres son una familia que vive en Curicó. Fuimos teniendo noticias de a poco y son relatos para dejar helado.
Ayer escuchaba por las noticias la polémica de la responsabilidad acerca del aviso sobre el tsunami, en las mismas noticias oigo testimonios de sobrevivientes lugareños que comentan como ellos estaban preparados para enfrentar una situación así sin necesitar obedecer una alarma. Los turistas, las visitas fueron principalmente las víctimas fatales, podemos contar con orgullo con muchos supervivientes para un terremoto de esta envergadura. Complemento sus testimonios con la propia experiencia de uno de mis amigos sobrevivientes, la angustia que sintió esa gente que logro escapar del tsunami mientras veía a lo lejos como la ola se tragaba a niños a mujeres y hombres, como iban desapareciendo a lo lejos en una masa de agua oscura la luz de los automóviles de familias o personas que intentaban arrancar. Desde lejos vimos la actitud de Bachelet de llamar a estado de excepción como una respuesta pronta al saqueo. Me fui enterando por las vías no institucionales sobre las noticias, es decir, desde la propia gente afectada, cuando alguno lograba dejar mensaje público. Complemento nuevamente con los testimonios que cuentan como en los pueblos más pequeños están en una violenta lucha sin ley armándose ellos mismos para generar protección y calma. Tampoco está ausente la otra cara, así como se comen se ayudan. En principio ingenuamente pensaba que no se necesitaba una prevención al desorden civil, sin tomar en cuenta que podría suceder lo obvio, es decir olvidando lo que es la naturaleza humana que, cuando está en peligro, suele reaccionar protegiendo la vida y buscando poder. Si bien respecto a esto sigo atenta las polémicas también sé que los medios han exagerado mucho este punto sobre todo algunos canales extranjeros en que se pone en alarma sobre Santiago y no se dice nada de la faceta solidaria. Respecto al tsunami la cuestión no tiene muchas vueltas que dar en relación a lo que se debió haber hecho. Sin pensar que es un problema de autoridad de Bachelet, creo que se debiese investigar todas las instancias y no tan solo quedarnos con el mea culpa ya expresado. Qué importa no comprender una señal militar, qué importa pensar que es una posibilidad muy remota el tsunami si ya se estaba viviendo una posibilidad muy remota viendo caer pueblos enteros. Mejor prevenir, mejor ser exagerados cuando se juega con la vida de otros teniendo datos de rango.

*la imagen aparece en el espectador

febrero 28, 2010

Terremoto en Santiago

Hace unas semanas pasaron los gigantes de Royal de Luxe que nos hicieron salir a todos a la calle...
Hace unas horas ocurrió un terremoto que nos tiene más bien en nuestras casas...
siempre haciéndonos saber lo pequeños que somos y lo necesario de superar el "individualismo posesivo"

Los terremotos son parte de nuestra historia y en estos días vuelven a escucharse las narraciones sobre nuestro padres y abuelos...
Uno de los primeros escritos sobre Santiago habla del terremoto de 1647 (conocido como el Terremoto Magno que duró unos quince minutos!)
Vale la pena leerlo

enero 26, 2010

Días después

Hace un par de días me había propuesto escribir sobre las cosas en que habría que poner especial atención durante los próximos años de gobierno, pero los acontecimientos de la semana se adelantaron por mucho a lo que quería decir.

Dos de las cosas que más preocupación pueden acarrear son, por una parte, la identidad entre la elite política (quien detenta el poder de las instituciones públicas) y la elite económica (quien lo detenta en el ámbito privado) y por otra, la posible reducción del debate político y el control de las autoridades debido a que se hace casi imposible una oposición política a través de los medios de comunicación.

El primero de los temas no es de menor importancia. En un país como Chile donde la distribución de la riqueza es un tema escandaloso, que el pequeño grupo de personas que detenta la mayoría del dinero (y otros bienes), tenga la posibilidad de legislar e implementar las diferentes políticas públicas implica, casi necesariamente, una agudización de la situación de desigualdad. Es difícil pensar que los miembros de esta elite realicen una serie de actos altruistas de distribución de las riquezas, sobre todo después del comportamiento demostrado en los últimos cuarenta años.

Ejemplo de esto es precisamente que dos días después de al elección haya aumentado en un 20% el valor de las acciones de la empresa con que el presidente electo controla el 26%! de la aerolínea más importante de la región. Esto significo una ganancia posible de unos $140.000.000.000 (con lo que se calcula puede pagar toda su campaña presidencial y quedarse con más de un millón de dólares). De todas maneras, al día siguiente el alza fue de un 60% (preferible no calcular cuánto dinero es eso).

Pero además de hacerse inmensamente rico, también interfiere en toda la economía, debido a que es el jefe de todos los entes reguladores, alcanzando una influencia impensable en todos los mercados, contando con una situación privilegiada para acceder a información importantísima. Esto produce, sin lugar a dudas, una interferencia indebida en la distribución de bienes, pudiendo considerarse en sí mismo como un problema de corrupción.

Por eso da lo mismo si el presidente electo vende sus activos hoy o mañana, pues sigue estando en una situación privilegiada: en la cúspide de los poderes económico y político.

Esto se vuelve aún más grave cuando los diferentes controles que tiene una sociedad democrática y un Estado de Derecho no pueden funcionar bien. Por una parte está la ya señalada dependencia al Presidente de los órganos destinados a controlar las actuaciones de los órganos privados y por otra está el problema de los medios de comunicación: por una parte, ya se prohibió a la prensa preguntar al presidente electo por ciertos temas (justamente los más importantes para la transparencia de su actuar) y, por otra, los dos medios de comunicación que dominan la opinión pública, desde Marzo pasan a ser oficialistas.

Desinformación, descontrol, concentración de bienes valiosísimos en las mismas manos: Michael Walzer y sus esferas de justicia parecen una ridiculez.

enero 19, 2010

La elección desde lejos

No me deja de asombrar el consuelo de muchos de los que conozco que pueden ser catalogados como centro izquierda. Que la concertación sigue teniendo apoyo y los que votaron por Piñera son solo una minoría que representa a la derecha o a gente sin tendencia política y quizá sin memoria, o que, el triunfo de Piñera debe ser entendido como el fracaso de la concertación. Risa me da pensar en que simplemente somos un país mediocre más bien farandulero, lo que posiblemente sea verdad, pero eso es una tendencia mundial. Al igual que el descontento con las centro izquierdas.
Me encuentro lejos y sin posibilidad de votar, yo lo hubiese hecho por Frei y bajo la premisa tan popular de que ese voto no es por el candidato sino contra la derecha. Pero más allá de los comentarios desde el corazón o divertidos que comparto, el resultado de las elecciones nos debe dar mucho que pensar. Me niego a aceptar sin más que gran parte de un país sufre de amnesia. En este caso creo que el asunto de la memoria es mucho más espinoso de lo que se cree. Hoy nos enfrentamos a una coalición entre conservadores y liberales que aún con diferencias vuelve a reflejar nuestro carácter fragmentario. Me pregunto qué tipo de memoria debemos considerar de ahora en adelante, qué tipo de memoria podría recuperar lo que este año ha perdido la concertación. La memoria funciona trayendo a presencia lo que alguna vez pasó y sin duda hay algo tapado que no estamos viendo y que hay que replantearse. Eso que trae a memoria con posibilidades de reflexión emana de lo ejemplar. Ejemplar no en el sentido de algo que demuestre simplemente un proceso o una idea a seguir, sino en el sentido también del error. Estamos lejos de pensar que los ejemplos de ser humano bueno y virtuoso son posibles y motivarían a otros. Frei como líder político ha mostrado el carácter antinómico de la ejemplaridad, entendida no solo como la imagen a imitar sino también como la imagen de los vicios de un sector político. Piñera pese a representar los vicios más típicos del ser humano, sed de poder y dinero, ha ganado. Con mayor razón digo que la figura pública no tiene el valor del ejemplo a seguir imagen de un ideal. Si hay personas dispuestas a hacer de tripas corazón con sus propios recuerdos y vivencias a fin de revolver la arena política, debemos no solo llamar la memoria del origen de este período democrático nuestro sino de lo que se ha gestado desde la democracia hasta ahora. Es necesario una vuelta, un replanteamiento que nos muestre lo otro que no se nos hace evidente, que estas elecciones no se reduzcan a la simple frase de que somos un país que se avergüenza de sí mismo. Del bombardeo de frases me quedo con un titular que leí en LUN “Lagos cambió el dedo por la oreja”

noviembre 30, 2009

Stazione dell’arte de Maria Lai. Estar en las montañas de Sardegna.





Sardegna es más que la zona norte, la costa Esmeralda tan publicitada por las fiestas de Berlusconi. Sardegna es una mezcla singular entre mar y montañas áridas, de piedra, mármol y verde. No se me ocurre como compartir la impresión que dejaron en mí las inmensas montañas rocosas y verdes de la región de Ogliastra. Quizá más impactante aún puede ser encontrar en medio de ellas la “Stazione dell’arte”. Una galería en medio de los arbustos y rocas que alberga la obra de Maria Lai, artista visual cuya obra era completamente desconocida para mí. Su trabajo se sostiene en la tela, hilo y materias primas de su tierra sarda como la oliva, o simplemente la arena. Destaca su gesto onírico, su gesto de fantasía que no significa inconsciencia del mundo sino, por el contrario, un gesto de responsabilidad política y memoria. Libros de cuentos hechos a mano, escenas sacras, un video del pueblo de Ulassai tejida con hilos por sus propios habitantes son parte del patrimonio que guarda la Stazione. Una especial referencia a Gramsci –tan sardo como Maria Lai- en la dedicatoria de cuadros y también como inspiración de su obra escultórica. En medio de la Stazione encontramos el cuento que Gramsci relata a Delio en una carta a Julia Schucht fechada el 1 de Junio de 1931 desde la cárcel de Turín que ahora transcribo para compartir. Puede ser que esa escultura tocó lo que queda de mi ilusión infantil o lo que hay de proyección maternal, posiblemente más lo segundo. Bien vale la pena contar cuentos que permiten pensar y abren la posibilidad de crear alguna conciencia de lo que puede valer estar juntos o como lo ve el pueblo sardo hoy en día, la necesidad de cuidar la tierra que habitamos.
Querría contar a Delio un cuento de mi tierra que me parece interesante. Te lo resumo y tú se lo cuentas a él y a Giuliano. Un niño está durmiendo. Hay una jarrita de leche dispuesta para cuando se despierte. Un ratón se bebe la leche. El niño, al no encontrarla, grita, y su madre grita también. El ratón, desesperado, se da de cabezadas con la pared, pero luego se da cuenta de que eso no sirve para nada y corre a pedirle leche a la cabra. La cabra está dispuesta a darle leche si él le da hierba para comer. El ratón se va a ver al campo a pedirle hierba, y el campo árido quiere agua. El ratón se va a la fuente. Pero la fuente está destruida por la guerra y el agua se pierde: quiere que acuda el albañil a arreglarla. El ratón se va a ver al albañil; éste quiere piedras. El ratón se va a la montaña y entonces se desarrolla un diálogo sublime entre el ratón y la montaña, la cual ha sido desarbolada por los especuladores y muestra por todas partes sus huesos sin tierra. El ratón le cuenta toda la historia y promete que el niño, cuando sea mayor, volverá a plantar pinos, encinas, castaños, etc.
De este modo la montaña le da las piedras, etc., y el niño tiene tanta leche que se lava con ella. Crece, planta los árboles, y todo cambia; desaparecen los huesos de la montaña, cubiertos por un nuevo humus, la precipitación atmosférica vuelve a ser regular porque los árboles retienen los vapores e impiden a los torrentes que desnuden la llanura, etc. Es un cuento característico de una tierra arruinada por la explotación especulativa de los bosques. CARTA A JULIA SCHUCHT [Cárcel de Turín, 1-VI-1931; L. C. 440-441]